Liam Después de la discusión que tuve con el padre de Ana salgo de su propiedad, desafortunadamente no me voy tranquilo, siento una presión en el pecho, pero trato de relajarme es su padre no creo que le haga nada, llego a casa y tomo una ducha, me voy al despacho y definitivamente necesito un trago, esos enfrentamientos entre mi jefe y yo no nos va a llevar a nada bueno, sigo pensando la proposición que hizo Ana, es una buena opción hacerle creer al jefe que encontramos un socio, y podemos mantener la empresa a flote por un tiempo, en lo que se supone que él recibe la herencia, cuando obviamente quién la va a recibir esa Ana, la llamo porque no estoy tranquilo siento que me necesita. No contesta la llamada, me pongo más nervioso aún, pasa un rato y llega un mensaje donde me explica que

