Liam. Después del día tan agitado que tuvimos, Ana está recostada en mi pecho, estaba muy cansada pero me encantó verla de esa manera, tan autoritaria tan inteligente, y en ningún momento se acobardo, le dio de frente a su padre, yo siempre estuvo seguro de que lo podría hacer solo falta un empujoncito, cuando fuimos a comer se empezó a sentir mal, sinceramente esto ya me está preocupando no sé qué le sucede, regresamos a casa y tomó una ducha y lo único que hizo fue dormir, creo que sería una opción llevarlo al médico ya que no es normal que siempre esté cansada. Por la mañana hago mi rutina normal, trato de no despertar a Ana, creo que sigue muy cansada, bajo y está su nana en la cocina, me ofreció una taza de café que yo agradezco. —Señora ¿le podría hacer una cita a Ana con el médic

