Liam Después de que Ana y yo resolvemos nuestros problemas, Diane se fue con ella al pequeño despacho, tenía que hablar con ella algo importante, no me quiso decirte a qué era eso tán importante, y tampoco insistí, me fui a mi recámara teníamos muchas cosas que hacer, con la boda en puerta ya estaba tan cerca, y no quería que nada saliera mal, cuando estoy saliendo de la ducha, llega Ana pero traía una cara de espanto, me extraña porque no creo que mi hermana le haya reclamado algo, era más fácil que a mí me cortara las bolas, a qué a Ana le dijera algo, me acerco a ella y la tomó de los hombres. —¿Qué pasa amor? ¿estás bien? estás muy pálida. —Toma, es el regalo de bodas de tu hermana, pero creo que no lo podemos aceptar. —¿Por qué? digo, no tiene nada de malo. —Primero revisa el sob

