Una vez mas Aldo e Irina se encuentran en su caminata matutina. Esta vez se animaron a caminar por los alrededores del jardín Botánico que cuenta con varios kilómetros a la redonda para esta actividad. Decidieron hacer el recorrido por el exterior, quedaron en hacer el recorrido por dentro en la próxima, para disfrutar el maravilloso ambiente de los jardines internos. En esta ocasión, Aldo llego primero, pudo observar la aparición de Irina que buscaba con la mirada al hombre que le roba profundos suspiros. El se escondió detrás del ancho tronco de un árbol, lo que le permitió deleitarse a gusto con la imagen mas exquisita a esa hora de la mañana. Rodeada por la vegetación de la zona, parada con despreocupación como una ninfa de los sueños, su ropa de deporte verde limón, le hacia ver f

