No puede creer Coraline ver a tantos vampiros que quisieron o aprecian a la familia Mortifero, y a la señora Lorelei. —Ya no te dije bonito vestido. —le dice Violeta. —Gracias, las gemelas me ayudaron. —Claro son tan fashionistas que debían dejarte hermosa. —Algo así. —Estas bien ¿Que sucedió? Coraline. —dice Violeta, se encuentra a lado de ella y observan el escenario donde se encuentran los hijos de Mortifero y el gran retrato de Lorelei. Coraline solo piensa que se volvería o moriría de nuevo Coraline de ver a estos vanidosos que solo por llamarse príncipes o princesas tienen todo en bandeja de plata. —Nada, solo conociendo a los hermanos de Edmund. —Te ves enojada. —No te mentiré lo estoy y solo quiero irme y estar en la academia. —Tranquila, no quiero molestar, seguro Edmun

