Capítulo 21 Tara Tres horas después terminé con mi trabajo pendiente y entonces logré dar un respiro, aparentemente es fácil dirigir un hotel, pero en realidad es muy complejos. Me levanto de mi silla y me dispongo a irme a casa. Caminé por los pasillos del hotel hasta la recepción, pedí mi auto y mientras conducía recibí una llamada de Beca, que me informó que mi pequeña ha tenido un poco de fiebre durante todo el día y que no se la ha podido controlar. Le reprendí por no avisarme antes y luego le dije que ya voy de camino a casa y que pasaré rápido a la farmacia por algunos medicamentos. Al llegar a casa entro a toda prisa, corro sin mirar atrás para revisar a mi hija. En cuanto ella me ve, me abraza y le yo le doy un beso, procedo a tomarle la temperatura y… – Santos cielos, tiene

