Capítulo 4 El teléfono sonó tres veces, al cabo de las cuales una voz de hombre respondió. Keisha tuvo un momento de vacilación, pero enfrente de ella Arionna la azuzaba con sus gestos. -¿Adrián? Soy Keisha, la mujer de la cafetería. -La bella chica de la cafetería.- Corrigió el hombre. -Bien, al menos sabes quién te habla. -No hay muchas mujeres en esta ciudad que tengan mi número. La voz de él trasuntaba calma, lo cual era justamente lo que Keisha necesitaba. -Hablas de “esta ciudad”. De dónde eres? -De Buenos Aires. -¿De Buenos Aires, Argentina? -Sí. -¿Y vives en Nueva York en forma permanente? -Ya te contaré. Keisha temió mostrar su ansiedad con su interrogatorio. Una vez que estuvo convencida que la conversación estaba encaminada Arionna se levantó del sofá y se fue a la c

