MIENTRAS SE ESTABAN dirigiendo al consultorio Marcos preguntó. -Dime, de dónde salió esa pistola tan oportuna. Si no la hubieras tenido contigo esos hombres no estarían muertos y nosotros no estaríamos hablando ahora. -Es mi vieja arma del ejército, que de alguna manera conseguí conservar. Cuando Nubia nos previno que tenía mal presentimiento fui a buscarla al auto. La verdadera pregunta es de dónde surgió ese presagio. Ambos hombres miraron a Nubia, que sin embargo permaneció en silencio. -Otros cuatro puntos en el hombro.- Dijo Doc Jim un tanto perplejo.-Mejor que ustedes tres dejen de poner el hombro para interceptar balas. Ayudó al dolorido Charley a ponerse la camisa y rechazó la oferta de pago que éste le hacía. -No voy a cobrar a un viejo camarada con quien compartimos tantos

