Sus grandes ojos me miraban sorprendidos, podía ver aquel color hazel escapar de sus ojos, su rostro mostrando confusión, su respiración se detuvo por segundos. -Lo siento tanto -logró decir después de un largo rato. Yo sigo atónita, no sé qué decir, ni qué hacer, mi cerebro se desconecta y me quedo simplemente inmóvil en la tina. -Creí que estaría Logan por aquí, de verdad lo siento -me ve nervioso, cierra los ojos-, creo que debo de salir. Lo único que hago es asentir levemente. La puerta se cierra detrás de él, y me quedo sola escuchando mi respiración, y como se mueve el agua ante mis leves movimientos, después de un par de minutos, salgo de la tina y recuerdo que he dejado mi ropa interior afuera, saco todo mi aire de manera rápida y blanqueo mis ojos enfadada conmigo misma. Tom

