Sentía como mi respiración se comenzaba a alterar y como mi corazón palpitaba rápido, como si se fuera a salir de mi pecho, no podía creer lo que Logan acababa de decir. –¿Qué? –fue lo único que pude decir. –Pienso que es lo mejor. –¿Lo mejor? ¿Lo mejor para qué? Según tú. –Lo mejor para seguir esta relación, Olivia, creo que... Ahora comenzaba a molestarme. –Logan, estás consciente de que no somos nada, ¿verdad? –hablo en un tono elevado. –¿Perdón? –observo su rostro confundido y molesto en la pantalla–, ¿Qué no somos nada? –Linda, vámonos, empiezo a sentir más hambre –me habla mi madre desde el piso de abajo. –Me tengo que ir –le hago saber. –No me dejes así, Olivia –habla de manera amenazadora. –Lo siento... –no sé cómo llamarlo, y si de verdad quería que el dejarlo fuera fác

