- Pumpkin.- Ella abrazó a su novio con emoción.- El domingo iremos a que conozcas a mis padres. Creo que ya es tiempo. Quiero que sepan que estás en mi vida.
- ¿El domingo? ¿Estás segura? .- Sonrió con nerviosismo.- Princesa, estoy preocupado ¿Y si no les caigo bien?.
- No pienses eso.- Besó su mejilla.- Eres un encanto y sobre todo eres a quien amo.
- Entonces...- Sonrió con emoción.- Comprare algunos obsequios para tus padres.
- No es necesario, con que tú estés allí es más que suficiente.- Hizo una pausa.- Pero antes hay algo que debes saber.
- ¿Qué cosa?.
- También conocerás a mis padrinos, a los padres de Spencer. Ellos son muy importantes para mí.
- ¿Spencer?.- Sonrió mostrando confusión.- ¿Por qué no lo llamas por su nombre? Cameron.
- Eso no importa ahora.- Agitó su mano.
-. Me parece perfecto, me has hablado tanto de ellos que lo justo es que los conozca.
Después de aquella conversación Ella se despedía de su novio para partir a sus clases, ese día se sentía emocionada y feliz, para ella no había problema alguno para gritar a los cuatro vientos lo mucho que amaba a su adorado novio. El tiempo que llevaban saliendo juntos le parecía el suficiente como para que todos supieran finalmente que estaban juntos.
……….
- Hola Simons.- Golpeó su hombro con suavidad mientras se sentaba a su lado.
- Cameron.- Bryan sonrió.- ¿No tienes clases?
- Ya terminé. Oye ¿Cuándo me iba a decir que estabas en una relación con Parker?.
- Es que...- Rascó su nuca.- Cuando iniciamos decidimos llevarlo con calma, tomarnos nuestro tiempo y una vez que estuviéramos seguros lo dejaríamos saber.
- Ya veo...- Asentía.- Supe que el domingo irás a conocer a nuestros padres.
- Así es.- Se mostró un tanto inquieto.
- Que bien y dime una cosa...- Dibujó media sonrisa.- ¿Cuándo la llevaras a conocer los tuyos?.
- Eso no es asunto tuyo.- Frunció el ceño y se levantó.
- Tienes razón, no es asunto mío. Es solo que tengo algo de curiosidad por ver como acaba todo esto.- Sonrió.
- No te metas en mis asuntos Cameron.- Su expresión se tornó intimidante.- No es algo en lo que deberías de meter tus narices.
- Por lo visto la única que tiene la intención de formalizar es Parker.- Se balanceaba en su silla.
- Vete al carajo.- Se levantó de su asiento y se marchó.
- No seré el único que se vaya al carajo.- Hablo en voz baja.- Creo que pronto alguien me acompañará.
El chico pelinegro se alejó de su amigo con pasos rápidos, su rostro mostraba un notable enojo. Las palabras de su amigo lo habían molestado de sobremanera, la idea de que estuviera metiéndose en sus asuntos le incomodó al grado de querer golpearlo pero debía contenerse, no quería provocar problemas en la Universidad.
Si bien su relación con Ella se mostraba perfecta y sin altibajos delante de los demás, la realidad era otra. Bryan era un chico que así como tenía muchas cualidades también tenía defectos y uno de ellos era la falta de sinceridad.
Había transcurrido un año completo desde que empezó a salir con Ella, aun así había cosas que siguen manteniéndose ocultas. Era consciente de lo mucho que su novia lo amaba y lo mucho que se desvivía por él pero esto de alguna manera no le resultaba ser suficiente.
Se sentía furioso con su amigo porque a pesar de no ser muy cercanos este era uno de los pocos que conocía su verdadero ser, un ser que prefería mantener oculto para muchos, sobre todo para su novia Ella. Sabía de la mala relación de estos dos por lo que no se preocupó de que en algún punto Cameron Spencer decidiera abrir su boca pero luego de la reciente charla empezó a pensar que había subestimado la relación de los dos chicos y él silencio de Spencer.
……….
El día de la cita había llegado, las señoras Parker y Spencer habían organizado un almuerzo al aire libre en la humilde casa Parker. Allí ya se encontraban tanto los padres como los hijos de ambas familias. Todos se dieron cita para conocer al famoso novio de Ella.
La puerta de la casa se abría y los padres observaron a su hija quien se acercaba sujetando la mano de un elegante y sonriente joven. Los señores Parker aún se sentían un tanto reacios ante la presencia de aquel chico pero por el bien de su hija decidieron disimular.
Ella se sentía feliz y emocionada, toda su familia estaba allí presente dándole la bienvenida a su novio. Aquel día podría compartir su felicidad con todos y cada uno de sus seres queridos.
Pero la sonrisa de Ella se borró en el instante en que vio a Cameron aparecer su emoción le había hecho olvidar que aquella persona también estaría allí, de todas formas ¿Qué podía hacer? Si desde sus nacimientos era más que obvio que ambos estarían cerca del otro y eso se debía agradecer a sus padres.
Cameron se acercó y estrechó la mano de su amigo el cual le respondió de forma efusiva su saludo, parecía que el percance que se había suscitado días antes ya estaba olvidado. Lo que Bryan no sabía era que el chico Spencer aquel día se encontraba allí no para compartir un almuerzo a su lado o festejar su introducción a la familia, sino que estaba allí solo para presenciar su actuación.
El almuerzo se llevó a cabo de forma tranquila, los padres de Ella a pesar de su incomodidad trataron de forma cortés y cálida al chico pelinegro. Los Spencer también le daban un buen trato al chico pues al final este era alguien muy querido por su adorada ahijada.
Allí también se encontraba el hermano mayor de Ella el cual solo se limitaba a observar de forma sigilosa y silenciosa al chico frente a él mientras que su hermana le lanzaba miradas llenas de súplicas para que no fuera a hacer una de las suyas.
……….
- Puedo ver que eres un chico muy educado.- La señora Parker sonrió.- En verdad fue un gusto conocerte Bryan.
- Gracias señora Parker...- Bryan sonrió.- La pasé muy bien. Son personas muy agradables.
- Esperamos verte de nuevo querido.- La señora Spencer sonrió.
- Gracias señora Spencer. Es una lastima que nos hayamos conocido de esta manera ya que su hijo nunca me ha invitado a su casa.- Bromeó.- Me hubiera encantado haberla conocido mucho antes.
- Bueno...- Ella interrumpió.- Voy a acompañar a Bryan a su auto.- Se colgó de su brazo.
- Hasta pronto Simons.- Mostró una sonrisa burlona.
- Cuídate.- Aclaró su garganta, fingió una sonrisa y caminó hacia la salida.
- ¿Simons?...- El señor Spencer se quedó pensativo.- Su apellido...Ahora que lo pienso.- Observó hacia la puerta.- De hecho su rostro se me hace familiar.
- Farmacéuticos Simons.- Cameron miró a su padre.
- ¿Estás diciendo que ese chico es el hijo de Antuán Simons?...- Se acercó a su hijo con rapidez.
- Mnn…- Asintió.
- Hijo...eso...eso no es bueno.- Se mostró preocupado.
- ¿Por qué no es bueno?...- La señora Spencer estaba escuchando tras ellos.- ¿Qué sucede?.
- Querida, ese chico es hijo de Antuán Simons.
- ¿Simons...el farmacéutico?...- Agrandó los ojos.- ¡Oh no!.
- No hagan tanto drama...- Cameron rodó los ojos.
- Hijo, ese hombre es un arrogante de lo peor. Es un clasista de primera, si llega a conocer a nuestra Ella y se entera de su procedencia humilde.
- Nuestra Ella. Nuestra Ella.- Rodó los ojos y se alejó.- Entonces adóptenla así el viejo Simons no la rechaza.
- ¡Cameron!...- La señora Spencer le gritó enojada.
- Tania ¿Qué sucede?...- La señora Parker se acercó a su amiga.
- Alexa.- Tomó su mano.- Tenemos que hablar.
Los señores Spencer decidieron contarle a sus amigos lo que sabían sobre aquel chico y su trasfondo. Esto llenó de preocupación y enojo a la pareja al pensar que hubiera alguien capaz de rechazar a su hija la cual era una niña grandiosa y maravillosa solo por su estatus social. Se sintieron temerosos y preocupados pues ahora sabían que aquel noviazgo no duraría mucho tiempo y solo traería dolor a su pequeña.
……….
- Pumpkin...- Rodeó su cuello con sus brazos.- Soy tan feliz, ver cómo se llevaron me tranquiliza. Quiere decir que nuestra relación va por buen camino.
- Tus padres y tus padrinos son grandiosos.- Rodeó su cintura con sus brazos.
- Ahora es mi turno.- Sonrió.
- ¿Ah?...¿Turno?.
- Si. De ir a conocer a tus padres.
- Mis padres...- Tragó y sonrió con nerviosismo.- Bien...déjame arreglarlo y te avisaré. Ahora debo irme.- Besó su frente.
- Está bien...- Beso sus labios.- Te voy a extrañar mañana, lo tengo libre así que me quedaré en casa. Necesito dormir un poco.
- Está bien.- Pico su nariz.- De todas formas nos llamaremos.- Se acercó a su oído y susurró.- Sueña conmigo.
- Eso haré.- Frotó su nariz contra la de su novio.- Te amo.
- Descansa.- Depositó un profundo beso en sus labios.
Luego de despedir a su novio, Ella se quedó allí de pie hasta que su auto se perdió de vista en el camino. La chica sonreía con emoción sin darse cuenta que alguien la observaba a los lejos.
Cameron había observado a la pareja despedirse, si era cierto que no le importaba lo que ocurría con Ella, no podía dejar de sentirse de alguna manera molesto por lo que estaba sucediendo, su amigo no estaba siendo del todo sincero con la chica y esto era algo que al final de cuentas terminaría causando un gran problema, pero eso no era asunto suyo, ni siquiera soportaba a Ella ¿Por qué le importaría lo que sucediera con ella?
………
- ¿Hola?.- Bryan activó el altavoz de su móvil.
- ¿Aún estás ocupado?.- La voz de una chica se escuchó al otro lado de la línea.
- No.- Sonrió.- Ya voy de camino. Lo siento, el compromiso se alargó un poco.
- Prepararé algo para cenar.
- No, alistate. Ponte lo más hermosa posible, esta noche te llevaré a cenar.
- ¿En serio?
- Así es. Estaré allí en una hora.
- Perfecto ¿Quieres que lleve algo en especifico?.- Su tono era coqueto.
- Sabes lo que me gusta.- Sonrió de forma ladina.- Solo usa tu mejor lencería. Esa que me vuelve loco.
- De acuerdo.- Eso haré.- Te amo.
- Yo te amo más mi princesa.
……….
Cameron se encontraba recostado en la cama con su mirada puesta en el gran ventanal frente a él, su cuerpo desnudo estaba cubierto desde la cintura por una delicada sábana blanca. Su ceño se fruncía levemente mientras observaba las luces de la ciudad mostrándose ante él, estaba en silencio y quieto aún así se podía notar que algo le molestaba.
- ¿Por qué luces molesto?.- Candance se incorporó sentándose a su lado.- ¿Acaso no lo disfrutaste?
- ¿Quién dice que estoy molesto?.- Siguió con la vista puesta hacia el frente.
- Aunque no lo digas puedo notarlo. Te conozco a la perfección como para darme cuenta que algo te está molestando.- Besó su hombro.- ¿Quieres que me marche?
- No.- Suspiró.- No tienes que preocuparte, no me sucede nada.- Volteó a verla.- Mucho menos estoy molesto contigo.- Clavó sus ojos en sus labios.- ¿Por qué lo estaría?.- La besó.
- ¿Estás seguro?
- Muy seguro.
- ¿Podemos quedarnos a dormir juntos esta noche?
- Tengo que regresar a casa. Mañana tengo clases.
- Entiendo.- Asintió.- Entonces…- Sonrió con picardía mientras se trepaba a su regazo.- ¿Qué tal si tenemos otra ronda?.- Se mordió el labio inferior mientras se desprendía la camisa que llevaba puesta, quedando completamente desnuda.
- Me parece una buena idea.- Propinó una suave mordida en su cuello.
Cameron había decidido no pensar más en el asunto entre Ella y Bryan, a fin de cuentas ese no era su asunto. No era su culpa si Ella había resultado ser una pequeña ilusa que se dejaba engañar por su amigo. Ellos debían resolver sus asuntos y él solo debía enfocarse en lo suyo.