Mientras el par de futuros padres compartía tranquilamente el almuerzo y una que otra platica, el público expectante a su alrededor los observaba un tanto asombrado y consternado con la situación. Tan solo algunos meses atrás la hija de la familia Parker y el hijo de la familia Spencer no podían compartir si quiera un pequeño espacio juntos sin que la tensión tornara gris el ambiente pero ahora estaban allí, sentados uno junto a la otra, sonriendo y platicando como si nada hubiera ocurrido. Los Spencer no podían creer que el hombre que estaba ante sus ojos comportándose como un cachorrito adiestrado mientras cortaba cuidadosamente la carne de la joven a su lado era el mismo Cameron de antes. El Cameron indiferente y frío que le importaba poco lo que ocurría a su alrededor sobre todo si e

