Le doy un último vistazo a mi reflejo en el espejo y me aseguro de que todo esté en orden. Retoco mi labial y luego salgo de aquel baño para volver a la mesa en donde estaba comiendo junto a Esteban. —Pensé que te habías escapado para que yo pague toda la cuenta —bromea una vez llego a su lado. Ruedo los ojos con fingido fastidio y luego le doy un leve empujón amistoso que lo hace reír. —Está bien que esté cesante, pero aún tengo ahorros —digo con una sonrisa. Esteban me mira con algo de lástima y después baja la mirada. A pesar de que llevábamos mucho rato hablando y bromeando, y ya habíamos almorzado, aún no llegábamos a los temas más importantes y yo sabía que él estaba por decir algo, ya que por alguna razón me había insistido tanto en que nos viéramos hoy para almorzar juntos.

