42

2066 Palabras

Luego de las palabras de Eva, mi día no mejoró. Intenté trabajar en la tarea que ella me pidió, pero por más que lo intenté, mi cabeza solo daba vueltas en que Alondra estaba embarazada y que ese bebé podría ser de Ízaro, lo que cambiaba todo el panorama entre nosotros. Me sentía frustrada, porque no era posible que mi felicidad se fuera tan rápido, aún estábamos comenzando a salir, a conocernos, a disfrutarnos, y no era justo que Alondra una vez más jodiera todo. Nunca habíamos hablado de bebés con Ízaro, pero algo me decía que si ese bebé era suyo, él se haría cargo, lo que significaba que ya no habría el mismo espacio para mí en su vida. Quería llorar y mandar todo a la mierda, pero en cambio, me centré en esa carpeta con bocetos y me pasé la tarde en eso e ignorando las llamadas y me

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR