Alma, Alma, ¿qué quieres decirme? —Esa mirada ya la conozco. —mordí el labio, no hables, espera, ten paciencia—. ¿Yelena? ¡Desde planeta Alma se llama al planeta Tierra! —No pude evitar reírme, mientras Milnay puso sus ojos en blanco ante el comentario. —Eres la máxima líder, Yelena. —intervino—. Y tú siempre has estado de su lado. Sí… Era hermoso ver el amor de hermanas, el regresar fue grandioso. —Mi hermana levantó la frente, sonriendo—. En el antiguo tú, Yelena. Te conectabas con la esencia de la naturaleza diferente a nosotros, muy seguro no lo comprendas. —Tienes razón, no entiendo muchas cosas. —Me encogí de hombros. Nos condujo al costado norte, Sharon nos seguía. Abrió la boca al ver la estructura, la increíble infraestructura de la naturaleza. Le pasó lo mismo que a mí cuando

