Abby. Mi corazón late desbocado, es la primera vez que Thomas me llama Abby, nunca pensé que ello me produciría la más mínima emoción, ya me había acostumbrado a que me llamara señorita Clark o Abigail. Pero escuchar la forma en que su lengua se envuelve alrededor de mi nombre… No sé qué voy a hacer cuando este hombre vaya a por mí con toda su intención. Ya me tiene atrapada sin pretenderlo, mi resolución de mantenerlo lejos una endeble hoja de papel. ¿Lejos? Estas abrazada a él como un pulpo, idiota. Aparto a mi odiosa voz interior. Debajo de mí, siento como su respiración se ralentiza. Se ha dormido, lo observo, se ve muy joven de esta forma, relajado como si no tuviera una sola preocupación en la vida. Si el Thomas pícaro me seduce, este Thomas despreocupado tiene el poder de vol

