Abby. Mierda, un bebé. No se supone que tendría uno en este momento, pero no puedo echarle la culpa a nadie, cuando me metí en esto yo solita. Quiero decir, Thomas y yo nunca usamos protección, por lo que es responsabilidad de ambos a partes iguales. Me recuesto en la cama, odiando lo repentinamente cansada que me siento. La doctora ha dicho que todos los síntomas son normales, con las vitaminas adecuadas y demás me sentiré mejor. Espero llegar rápidamente a la parte “radiante” del embarazo. En este momento no puedo imaginármelo. Pongo la mano sobre mi vientre, la realidad de la situación siendo demasiado para mí en este momento. Respiro hondo, exhalo, inhalo, exhalo. Solo debo recuperar el control de mi misma, punto. Se una cosa o dos sobre el embarazo, y es que las hormonas n

