Abby. Se me encogen los dedos de los pies al escuchar su oh, tan sexy voz dándome la mañana libre. Oh yo sé cómo deseo pasar la mañana, desgraciadamente esa no es una opción. Entonces reparo en que sigue esperando una respuesta por mi parte. -Eso me dará tiempo de ponerme al día con un amigo que hace tiempo no veo- seguro que a Oliver no le importa si vamos por un café. -Está bien, recuerde estar aquí a medio día. Puede irse. Le tomó la palabra, desaparezco en dirección a mi habitación, un baño rápido después y estoy lista para cazar a mi amigo. Luego recuerdo que no tengo transporte y decido dejar que él me encuentre a mí. Contesta al primer tono. -Abby, es bueno saber de ti- su voz familiar un bálsamo para mis sentidos, que se encuentran un poco hipersensibles por la cercanía de

