Abby. No quiero abrir los ojos, no sé dónde estoy, pero los recuerdos que se mantienen al fondo de mi mente, me dicen que lo mejor es no saber. Sigo estando en su mayoría al borde de la inconsciencia, sin embargo, mis sentidos regresan poco a poco y con ellos la certeza de que no me encuentro sola. Pero todavía no quiero saberlo, hasta que reconozco el cálido cuerpo al que estoy abrazada. Thomas… La penumbra rodea la habitación, aun así puedo ver que nos encontramos en su dormitorio. Haciendo un rápido inventario de mi misma, noto que aunque me duele un poco el cuerpo, me encuentro bien. Puede que un poco aletargada, resultado de un sedante probablemente. Lo último que recuerdo es estar completamente histérica. Nos encontramos en su cama, mi cabeza sobre su hombro, su mano en mi

