Hera. Él Restaurante es muy cómodo. Mesas redondas con manteles blancos y asientos acolchados, también de ese color, alrededor de unas cincuenta mesas. Es un lugar muy amplio, con ventanas de vidrio. Mientras disfruto de mi rico pan de queso mozarela —que la verdad es lo único que se me ha antojado—pude ver como mi padre se acerca junto con Beatrice quien viene a su lado. Usa uno de sus trajes ejecutivos como de costumbre. Sé detuvo y me observó. —Aquí estás ¿Dónde te habías metido? —comentó tomando asiento frente a mi. Vaya, ni siquiera me saludó o pregunto cómo estoy. Llevó 3 semanas que no lo veo y me habla de esa forma. —Hola, Hera —saludó Beatrice con su voz chillona, quien tomo asiento a mi lado. La miré —Hola, Beatrice —continué con mi comida. —. Y estoy comiendo, Máximo. Quiz

