CAPÍTULO 25: Lágrimas diferentes. Observo atentamente el rostro de Creighton mientras se acerca a mí con un enorme helado en sus manos. Él es el centro de atención, me doy cuenta. Ya sea para bien o para mal, las miradas caen en él mientras se acerca. Desde chicas, mujeres mayores y hombres de toda clase de edades, hasta niños curiosos que le sonríen y señalan sin disimulo. Algunas personas lo miran con prejuicio, otros lo miran con deleite. ¿Qué veo yo cuando lo miro? Él me sonríe cuando se acerca y allí, esa sonrisa, transforma su cara. Su rostro se ilumina, casi parece iluminar todo el lugar, y sus ojos se achican mostrando dulzura, pero también una bonita picardía que me hacer reír. Él es un caos, pero el más hermoso y confiable caos. Su andar despreocupado, pero seguro es

