Narrador:
Estaba oscuro, la calle estaba vacía mientras el hombre caminaba en la penumbra. Tenía la cabeza húmeda, apenas podía mantenerse de pie, de pronto cayo. Solo alcanzó a oír el sonido de su cabeza contra el asfalto y una mujer que gritaba su nombre. Luego solo vio nubes blancas el sujeto se creía muerto, estaba preparado para ver a San Pedro pero escucho que alguien lo llamaba.
—¡Despierta!..!vamos! ¡Vamos¡.
Era los doctores y las enfermeras que se encontraban rodeando la camilla mientras trataban de parar el sangrado proveniente de la herida que tenía en la espalda y la cabeza. Martín perdía mucha sangre debido a que había transcurrido mucho tiempo sin atención medica. El paciente era alto, no pasaba de los treinta años, tenía cabello castaño, piel color canela, ojos oscuro y muchos tatuajes; los doctores no sabían lo que le paso. Lo encontraron en la puerta del hospital, testigos dijeron a las autoridades del hospital que lo dejo un señor que luego se dio a la fuga. Mientras los doctores trataron de cerrar la herida. Martín transitaba por un túnel oscuro de pronto, a lo lejos, vio a una bestia era indescriptible, trato de no asustarse pero la bestia lo vio, empezó a perseguirlo, el hombre corrió y corrió pero no avanzaba en eso la angustia tomo posesión de él, intento escapar con mas fuerza pero seguía en el mismo sitio, entonces cuando creyó que era el fin simplemente cerro los ojos y emitió un grito ensordecedor... Volvió a abrir los ojos, esta vez se encontraba en las orillas de un río, gritaba pero no había nadie, no sabia donde estaba, le pareció ver una persona intento seguirla y termino en otro lugar totalmente diferente, estaba en una calle oscura rodeada de pinos, observó a una persona desangrándose en el suelo, era él. Empezó a enloquecer no podía estar muerto ¿Qué le iban a decir a su familia o sus amigos?¿Cómo iban a tomar todas esas cosas malas que había hecho? Los medicos empezaron a observar que su ritmo cardiaco se aceleraba, las pupilas se empezaron a mover de forma inquietante; el paciente estaba colapsando intentaron hacerle reanimación la primera vez fallo
—¡Adminístrenle 30 mm de clorasepan! —grito el doctor.
—¡Aplíquenle mas potencia¡ —grito otro. Pero no funciono.
La sala parecía un gallinero, enfermeras trayendo sangre, otras medicina, pasantes leyendo resultados de exámenes. Todos tratando de salvar la vida de un sujeto del cual no se sabía nada. De pronto se escucho otro electroshock y un repiqueteo constante que salía del monitor, el paciente estaba vivo y la sala se sintió en paz. Un par de horas más tarde el hospital estaba mas calmado. La conversación de unas enfermeras que chismeaban detalles íntimos de una de sus compañeras fue interrumpida, pues se rumoraba que una de las enfermeras había estado con un doctor de aquel hospital. El paciente se había despertado
El sujeto se despertó angustiado, bañado en sudor, no podía gritar algo debido a que algo le raspaba la garganta, se sentía ahogado solo observaba paredes blancas, se sentía confundió ¿Esto era un sueño como los demás lugares? ¿Alguien lo estaría buscando? Se dio cuenta que estaba herido le dolía la parte baja de la espalda y tenía otra venda en la cabeza ¿Lo habían llevado al hospital? Muchas preguntas rondaban por su cabeza. En eso una enfermera atravesó el portal era morena, con rizos, ojos verdes y con una figura de reloj de arena. Al ver al paciente despierto, con lágrimas en los ojos y retorciéndose por el tubo que se encontraba en la garganta corrió a avisarle al doctor que el sujeto de la habitación 206 había despertado. Al avisar no paso mucho tiempo que la noticia se esparciera por todo el hospital, después de todo el personal estaba expectante, algunos decían que era un narcotraficante otros que era el sobreviviente de un s*******o y algunos más aventureros que era parte de una mafia internacional. Martín se había convertido en un paciente interesante ya que todos querían saber que le paso al paciente de la habitación 206.