Noah estaba helado, no sabía si acercarse y decirle unas cuantas cosas a Silas o quedarse ahí, pero su orgullo no le permitía derramar ni una sola lágrima, el alfa tenía abrazada a la recién llegada que sonreía de oreja a oreja, notó que lo estaba observando sobre el hombro de este, Noah volteó la mirada para evitarse el espectáculo, Sebastián lo tomó del brazo y lo hizo caminar sin siquiera ofrecer resistencia. - Salgamos de aquí Noah, no tienes por qué quedarte a ver esto. -le dijo en tono decidido y sobre protector. - Sebastián, el, me decía... -alcanzó a decirle, muy bajito, en su mente todo era un caos y su omega estaba rasguñándole las entrañas de ver a su alfa con alguien más. - Tranquilo vamos -la voz de Sebastián intentaba de ser confortable. - Se comportó como si yo fuera inv

