Silas esperaba con ansias la clase de ciencias, toda la mañana había estado pensando en esa última clase, Máximo se había pasado el día haciendo sus bromas estúpidas, pero él estaba tan perdido en sus pensamientos que ni se percató en ellas y se rio de todas. Leo también estaba extraño, mas silencioso que de costumbre, ya se podría sentar a conversar con él largo y tendido, estaría mas tiempo con Noah y por fin lograría conversar sin problemas con él. - ¿Qué tal va tu día? -lo saluda Noah con una sonrisa, sintió como el corazón se le aceleraba, ya no había querido ponerse a averiguar por qué solo sabía que quería conocer mas a Silas. - Genial -Silas sonrió - Ahora estoy mejor aún. -Noah se ruborizó ante el cumplido, se sentó a su lado. -Oye gracias por... -empezó a decir Noah

