Por fin había llegado el día, que me graduaba por fin y que mi niña iba a ser bautizada, ¡que nervios! Días antes de la reunión fui con Carmen y Juan a buscar el vestido de bautizo para mi niña, duramos casi tres horas buscando uno que nos gustara a los tres. Pero fue el mejor de todos, era un vestido blanco larguito más abajo de sus rodillitas tenía cintas color rosado y unas pepitas color azul se veía realmente hermosa, parecía una princesa con zapaticos blanco, después con Carmen buscamos nuestros vestidos. Carmen compro un vestido color n***o con franjas blancas que le llegaba un poco más abajo de los muslos con unos tacones altos negros brillantes, en cambio yo compré uno blanco con franjas rosadas que me llegaba hasta los muslos con tacones medio altos blancos, quería que fuera pare

