Capítulo 51 MAX El doctor tardó mucho tiempo en poder estabilizar a Esmeralda y cuando al fin se logró, iba a dar inicio la cirugía para extraerle la bala. El doctor pidió que saliéramos de ahí y lo dejáramos trabajar con su equipo. Salí, llevando a Sofía en brazos, estaba muy mareada y débil ya que por la necesidad que había de la sangre para Esmeralda, le tuvieron que sacar a Sofía dos unidades de sangre. Llegamos a mi recámara y la recosté con cuidado, pero ella al instante se desvaneció en mis brazos. —Sofía, mi amor despierta preciosa—le dije dándole palmaditas en su cara y llenándola de besos—reacciona, cariño. Al ver que no reaccionaba, le grité a Adela y a Helena y ambas me ayudaron a hacerla reaccionar. Tan pronto terminara el doctor de atender a Esmeralda, le iba a pedir que

