Capítulo 18 MAX Al día siguiente por la mañana, Jerry cumplió con la orden que le di y sacó a Sofía del sótano. Ella fue llevada a mi presencia a la biblioteca, donde la esperé sentado en uno de los sillones. Ella se veía muy mal, llorosa y despeinada, además de la desvelada que tuvo, pero era apenas una de las consecuencias que había causado con su mal comportamiento. —Buen día, aquí le dejo a la señorita, Sofía, patrón—dijo Jerry—permiso. —Es propio, gracias Jerry. Jerry se retiró, Sofía y yo nos quedamos solos y era perceptible el miedo que se había instalado en sus ojos, al mirarse en los míos. Me acerqué a ella y la quise abrazar, pero contrario a lo que pensé que ella iba a estar en una actitud diferente, su altivez me dejó sin palabras. —No me toques, Max—se alejó de mí—no qu

