Capítulo 43 MAX En ese momento cuando Sofía defendió su amor por mí, me sentí el hombre más afortunado del mundo. Sus hermanos la miraron muy molestos y sin poder creer lo que ella les dijo, que se había enamorado de mí. Ellos se le quisieron echar encima, pero finalmente algo los detuvo y fue mejor así. Sí Sofía había defendido su amor por mí, lo mismo haría yo, para defender mis sentimientos por ella. Nos quedamos mucho rato más en la sala de espera y Sofía empezó a bostezar mucho y a querer cerrar los ojos. —Sofía, mi amor. Si quieres vamos a casa a que duermas un poco—le sugerí—te ves muy cansada, cariño. —Gracias, Max. Pero, la verdad es, que quiero esperar a que nos den informes de mi papá y quisiera poder pasar a verlo—respondió—no estaré tranquila hasta que yo lo vea. —Será co

