Capítulo 40 MAX Estaba furioso por esto y mientras escuchaba la voz del padre de Sofía al borde del llanto y suplicándome que le devolviera a su hija, apreté los puños conteniéndome de estallar en un ataque de ira. Esmeralda, me había colmado la paciencia y ahora sí, lo que yo le haría sería mucho peor de lo que le hice a Susan, ella me iba a pagar todas las que estaba haciéndome. Tomé aire, antes de decirle algo al padre de la mujer que amo, aunque me temía que nada de lo que dijera podría calmar el estado en que se encontraba. —Señor Linares—respondí con calma—no sé que le ha dicho esa mujer que está con usted, pero solo le puedo decir que su hija Sofía está bien y está conmigo. Pierda cuidado, yo cuidaré bien de ella. —Es un mentiroso—me gritó muy alterado—la señorita que e

