Un día hable con mi buena amiga y cuñada Arianna, quien es feliz a lado de su hombre felizmente casada, con el que tiene algunos hijos de paso, mi hermano, ella me dijo que no es bueno sufrir por amor, que me armara de valor y que le confesara mi amor, que le dijera todo lo que había guardado durante el tiempo que llevo conociéndolo. […] Hice lo que me recomendó Arianna, Elian no salía de la admiración, me dijo que, porque había esperado tanto tiempo para decírselo, y yo le dije que no sabía cómo empezar, el de verdad termino muy asombrado, no entendía porque, pero después me encargaría de averiguarlo, solo le dije que me permitiera 60 días para ganarme su corazón, que, si después de esos 60 días el no sentía nada por mí como mujer, lo dejaríamos por la paz, y seguiríamos siendo amigos.

