Una hermosa y muy ruda detective se interpuso en mi camino, si ella me detenía, entonces nadie podría detener la masacre que se aproximaba, había un demonihumano y era mi deber detenerlo, no me importaba si debía sacrificar a esa entrometida mujer, para lograrlo. - Ay… Angie. - Vendrás conmigo, ahora, porque sé que estas involucrado en todos esto. - Angie no puedes detenerme ahora, esto es muy serio. - No me importa lo que digas, pero vendrás conmigo de una vez por todas. No podía enfrentarla, y Luna tampoco, no teníamos poderes, estábamos agotados y todo era un desastre, ¿Qué podía hacer? La única opción seria enfrentar a Angie, con un costo bastante doloroso. - No voy a regresar a la celda, Detective. - No tienes elección amigo

