Mis planes de noche, fueron cambiado drásticamente cuando un hombre, de pelo ochentero y bigote bien cuidado, comenzó a toquetear a mi mejor amiga, yo al intervenir como un buen amigo, solo produje la ira de eso hombre, el cual era un criminal, el cual estaba dispuesto a matarme por defender a mi amiga. - José, ¿Qué haces? No tenías por qué defenderme. - ¿Qué te pasa a ti, Vanesa? No pensé que te dejarías manosear de este imbécil. Vanesa estaba muy preocupada, ella sabia muy bien el destino que me depararía por su culpa. - no tenías que hacerlo… - eres mi amiga, estúpida… - Señores, ¿Qué tal si vamos a fuera arreglar este inconveniente? Vanesa desesperada y preocupada, intenta persuadir a los matones. - ¡Por favor no! Él no tien

