Karen. Salgo de la casa después de haberme despedido de mi hija y haber dejado una nota en la nevera a Andrés. No quiero verlo, soy cobarde para eso, y se que si lo veo voy a mandar todos mis planes al carajo y me lanzare a sus brazos. No sé si lo que estoy haciendo está bien, pues en el proceso a parte de castigar a mi esposo me estoy castigando yo. Decido no ir a la empresa, se que Andrés me buscará alli cuando no me encuentre en la casa. Llamo a elizabeth y le digo que no iré hoy a la oficina y apagó el celular. Conduzco hasta una cafetería y me estaciono al frente dando gracias a Dios que encontré un sitio disponible para dejar el auto. Entro y miro a todos lados y me sorprende darme cuenta que es la misma cafetería donde un día entre y recibí la llamada de mi amiga para la ent

