Karen - claro amor, jamás me olvidaría de ti. - es lo que escucho detrás de la puerta de la puerta de la oficina de mi esposo, siento como la sangre empieza a hervir en mis venas, las aletas de mi nariz se empiezan a dilatar, y la vena en mi sien está a punto de estallar. Aprieto los puños de mis manos para controlarme y no entrar allí y decirle unas cuantas cosas que tengo atorada en mi garganta. En cambio pego más la oreja a la puerta para seguir escuchando. - perdón mi cielo por no estar estos tres días. - dice y hace una pausa, no escucho a nadie, lo que quiere decir que es un llamada- yo también te extrañe amor. - responde y siento como mis ojos se llenan de lágrimas, debe de estar hablando con ella, me ha mentido y yo como estúpida creyendo que de verdad no tenían nada. - no p

