Dave Había pasado una semana desde mi reunión con Raúl, y finalmente, él había encontrado una solución para nuestro problema con Alice y su padre. No iba a ser fácil ejecutarla, pero con paciencia y discreción, en unos meses podríamos sacarlos de la empresa sin sufrir represalias legales. Todo estaba saliendo según lo planeado. Aunque el proceso sería lento, la satisfacción de saber que eventualmente nos libraríamos de ellos me dio una sensación de alivio. A pesar de este pequeño triunfo, mi mente seguía inquieta. Durante toda la semana, había intentado enfocarme exclusivamente en el trabajo, pero no podía evitar que mis pensamientos vagaran hacia otro asunto: la mujer del área contable. Desde ese breve encuentro en el vestíbulo, su imagen había estado rondando mi cabeza. No podía explic

