Medio año después. Oliver Brown. Quisiera decir que después de que victoria perdió su libertad quedé satisfecho pero mentiría, la maldita bruja duerme en un maldito reclusorio y todos los días recibe comida, no es así como lo imaginé, no podía ser el único que terminaría sufriendo postrado en una maldita silla de ruedas por culpa de esa barra de acero que cayó sobre mi columna cuándo intentaba salir del fuego. Después de media año pensándolo solo pude llegar a una conclusión, ella debe sufrir hasta que me sienta satisfecho. Con dificultad entre hasta uno de los barrios más marginados de Estados Unidos en busca de un hombre, Jackson Rentería, cuando estaba enfrente del bar de mala muerte respire profundo antes de entrar, el olor a alcohol a cigarrillo y putas no se hizo esperar, el lug

