— Oliver, Oliver... — ¿Qué pasa? — respondí de inmediato, ella estaba frente a mi, me levanté de golpe y pase mi mano por mi cabello, me quedé dormido en el sofá de la sala. — Perdón, no debi tomar tanto alcohol. — Está bien solo no lo hagas cuando estás sola. —Si, no nunca lo hago, no con extraños. — Ok. — Gracias, es hora de irme — ella se está despidiendo y a mi me duele, no quiero dejarla ir. — Deberías comer algo antes de irte — digo en seguida para estar con ella aún que sea un minuto más. — ¿Debería? — Deberías... — Me gustaría pero voy tarde, hoy tengo muchos pendientes. — ¿Puedo verte otro día? — ni siquiera pensé lo que dije, solo quería tranquilizar a mi loco corazón quien tenía miedo de no volver a verla, ella me miró confundida con el ceño fruncido. — Sabes me

