Le pasó los brazos alrededor del cuello de Alan poniéndole la cara en su cuello besándoselo. Alan notaba como se le iba mojando el coño. —¿Te pones cachondo? —¿Tu qué crees? —Pues sácate la Polla y hazte también una paja. —¿Me estás castigando? —Sí, por sinvergüenza, por tocarle a pelo el coño a Marimar antes que a mí. Alan se bajó la cremallera del pantalón sacándose la Polla meneándosela. —Así me gusta, que me hagas caso. —Me muero de ganas de metértela mi amor. —No, hoy si te quieres correr será con una paja, pero antes tienes que hacerme correr a mí. —Alan le metía dos dedos dentro del coño, Patricia se sentaba encima de la mesa para que él siguiera masturbándola. Con los dos dedos dentro le apoyaba la palma de la mano en el clítoris moviéndola a buen ritmo, Patricia lo mirab

