Por fin el guerrero Satt se reencontró de nuevo con su familia, la cual añoraba desde que apareció en el planeta Júpiter. Angora le exige una explicación a Satt. Y él desde luego se sienta, y le dice: — Siéntate tú también, porque esto que te contare es muy largo. Satt le dice a su mujer: — Cuando terminamos de derrotar a los invasores junto con mis compañeros. Yo estaba a más de nueve mil pies de altura con cuando mi nave espacial se enloqueció. Y de una manera sorprendente salió de Saturno hacia el espacio sideral. Luego desperté en un lugar muy diferente al nuestro, con otra especie algo parecida a la nuestra, pero de otro color. Angora le dice: — ¿Cómo eran? Y ¿de qué color eran ellos? — Ellos son de orejas grandes y color amarillo. Nada parecidos a nosotros que

