Planeta martes, los extraterrestres de este planeta están sin control alguno, un lugar donde no existe la ley ni el respeto entre ellos. El traficante de armas destructivas Korvins-rao y su banda, atemoriza a toda una región de este planeta rojo, la poca civilización marciana es humillada, ultrajada, y sometida a mucha tortura. Korvins-rao le dice a su lugarteniente Tizha: — Necesito que vayas o través a la ciudad Narkam para intimidar y terminar de sacar a todos de ese sitio. Tizha le dice: — Señor todavía hay mucha resistencia, no será fácil sacarlos de ahí. Korvins-rao le contesta: — Debemos hacerlo o perderemos esta guerra contra los Mertian. La ciudad Narkam se encuentra en el medio de este territorio, y nosotros debemos obtener más armas destructivas para domina

