capitulo 8.

914 Palabras
los vecinos ante el olor sospechaban que había pasado algo terrible ya que no habían visto entrar o salir a nadie en un par de semanas así que uno de ellos finalmente terminó llamando a la policía ellos investigando entre lo vecinos finalmente llegó a la casa de la mujer que había visto a Eva romper el vidrio de la puerta - buenas tardes, soy el agente Ponce, ¿ podemos hacerle unas preguntas?- pregunto Iván Ponce un hombre de algunos 40 años de complexión atlética y ojos profundos - soy Mirna, en qué puedo ayudarle- dijo la rubia sonriendo de forma coqueta la mujer día la descripción de Eva al agente - habló con la mujer señorita Mirna- pregunto Ponce - no, solo dijo que vivía ahí, yo la verdad no conozco a muchos de los vecinos pero a ella la ví dar un par de vueltas a la casa- dijo Mirna que ya era bastante obvio que le coqueteaba uno de los oficiales se le acercó pero no dijo nada - gracias señorita fue de mucha ayuda, si recuerda algo más no dude en llamarme- dijo Ponce entregándole una tarjeta a Mirna camino asia al oficial -¿ encontraste algo?- pregunto Ponce - bueno al tipo le arrancaron la cara literalmente- dijo Vladimir, un agente joven pero bastante competente se había graduado con honores de la academia la cara de Ponce hizo una mueca de disgusto ante la imagen mental que las palabras de Vladimir le causó -¿ algo más?- pregunto Ponce - por el momento no, pero encontramos sangre en la puerta- dijo Vladimir el auto de Rubén se estacionó a un costado uno de los tantos autos de la policía - ¿que paso aquí ? pregunto Marissa los ojos de Josefina se abrieron a ver salir a a varios de los oficiales sacando una enorme bolsa negra de la casa donde claramente iba un cuerpo - Marissa, quédate con Eva- dijo Rubén al ver salir a toda prisa a Josefina - ¿disculpe que pasó?- pregunto ella - hubo un asesinato- dijo uno de los oficiales - ella es la asesina- grito Mirna mientas se acercaba a poner para resguardarse tras el como si alguien fuera hacerle daño Ponce se acercó a Josefina que estaba bastante confundida ante las palabras de aquella mujer - señora soy el agente Ponce- dijo Ponce - ella es la que lo mató - dijo Mirna aterrada cómo si Josefina fuera a asesinarla - señora dese vuelta, está arrestada por asesinato- dijo Ponce de manera tajante - no frente a mi hija, por favor - dijo josefina en tono suplicante Ponce vio asia la ventana a la cuál veía Josefina tan insistente - está bien, solo acompáñame- dijo Ponce - yo no hice nada - dijo Josefina al borde de las lágrimas - acompáñame- dijo Ponce tomándola del brazo con un poco de fuerza pero la suficiente para que ella supiera que no estaba bromeando Rubén está en shock al ver cómo se llevaban obligada a Josefina - cuida a Eva- dice ella mientras la suben obligada a un autopatrulla una vez arriba - tiene serios problemas- dijo Ponce que estaba al lado de Josefina - ¿asesinaron a Diego? ¿o a su amante?- pregunto Josefina - usted lo sabrá bien- dijo Ponce Josefina siente que estás palabras la aplastan, es más que obvio que este hombre la considera culpable aunque no tuviera prueba alguna de ello - yo no he hecho nada- dice Josefina entre lágrimas - todos dicen lo mismo- dijo Ponce incrédulo una vez en la comisaría la dejaron lo que a ella le pareció varias horas finalmente entro el agente Ponce con su compañera, Adana Masua, una mujer de algunos 35 amor una mujer medianamente atractiva apresar de no llevar nada de maquillaje y tener una vestimenta bastante masculina Josefina levanta la cara que había tenido entre sus manos está visiblemente cansada cuando Ponce le arroja unas fotografías donde se ve la cara de un hombre horriblemente desfigurado al ver estas fotografías Josefina sintió que el estómago se le revolvía como si algo se lo estrujara tanto que siente como la comida regresa hasta la tráquea y sin poder contener siquiera vacía el estómago acercándose rápidamente a la papelera que estaba en la esquina de la habitación la idea de ver el contenido de su estómago la hizo volver a vomitar hasta que no hubo nada más que sacar Ponce se acercó con una botella de agua al verla llorando en el suelo como si de una niña pequeña se tratara - tome- dijo Ponce - ese no puede ser Diego- dijo josefina tomando la botella y recargando la cabeza en la pared de pronto recordó que llevaba un vestido y que a pesar de que era pegado al cuerpo y que llegaba justo a las rodillas había subido a la mitad de los muslos Ponce vio como el vestido gris que llevaba Josefina ahora estaba más allá de sus rodillas haciendo que se vean sus bien formadas piernas bronceadas Ponce desvío la mirada para que la mujer tuviera la oportunidad de levantarse y acomodarse el vestido de la misma forma recatada que lo llevaba antes - no puede ser Diego -dijo Josefina entre sollozos - si, si lo es señora vicario, el es su esposo- dijo Adana -¿que fue lo que le pasó?- pregunto Josefina la cara de los agentes denotaba la incredulidad ante aquellas palabras
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