33. Lo que Brielle no debe saber-2

1626 Palabras

Lo primero que la Elfa notó, con un alivio tan intenso que casi la hizo colapsar, fue que en los brazos de Sadrac se encontraba el pequeño Frosty, vivo y aparentemente ileso. El cachorro llevaba puesto un collar nuevo de cuero fino color marrón oscuro con herrajes dorados y además el collar tenía una medalla. —¡Frosty! —exclamó Brielle, llevándose una mano al corazón mientras sentía que las lágrimas de alivio comenzaban a formarse en sus ojos—. ¡Está vivo! ¡Oh, gracias a todos los dioses de hielo que no lo incineró! —vociferó Brielle y luego se cubrió la boca porque sentía que estaba a punto de llorar. Sadrac pensó que esa reacción fue exagerada, pero no dijo nada al respecto, simplemente entró a la habitación con más cojera de la que tenía en la mañana, sin dejar de observar cada reacci

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