CASI CASI...BAILANDO
ISABELLA
No esperaba estar embarazada, fue todo un shock tremendo para mí.
Tengo que ser sincera si no hubiera sido que Jaime estaba a mi lado, seguramente hubiera pedido al médico que interrumpiera el embarazo, estaba… Protegida yo qué sabía que esto no era lo real, no conocía a Jaime para nada.
Esto era una locura más, de las que había hecho, una locura que hasta podía resultar ser peligrosa, pero siempre todo en sexto sentido que me alertó y gracias a Dios jamás sufrí algún tipo de ataque.
Puede que esté loca, sí, algo flojita de pantis y ...también. Pero eso sí, muy esotérica y conectada con la madre tierra por lo que me dejaba llegar llevar por las vibraciones de las personas, hasta ahora nunca me había fallado.
Desde que fue a mi departamento y me trajo a su casa… sentía …
M***** m***** no se suponía que a esta edad yo debía saber todo de mí , debería de conocerme al derecho y al revés.
Pero no, acá estaba durmiendo con un hombre al que no conocía compartiendo su cama, no había tenido intimidad solamente porque él no avanzaba, de lo contrario no solamente le hubiera dicho que sí, sino que lo hubiera atacado más de una vez. Muchas veces más.
Sabía que impotente no era, porque lo había visto,erecto más de una vez al día, pero se contenía y no tenía muy claro porque
Juanca estaba, haciéndose cargo de la academia y Roque de la parte contable, resulto contador el bonito y se encargó de ordenar mis activos.
SI señor tenía activos, mamá compró una propiedad que era en la que vivía, en la cual tenía el estudio de danzas en el primer piso y dos locales bajo el uno era un café, y el otro una casa de indumentaria deportiva, mi principal proveedor para los insumos. Mi departamento estaba adosado a la propiedad que seguía y era el estudio de danza que ocupaba dos pisos.
Un par de departamentos en unas torres en el piso Wachovia Financial Center, Southeast Bank Center y First Union Financial Center. En el piso 50
¿Qué mendocina viviría en el piso 50? Pues esta mendocina no, nunca jamás. Cuando el mundo tiemble y se caiga yo no voy a estar más arriba de un piso 3.
Mis padres fueron hijos únicos y yo también, por eso a medida que ellos crecieron todas las propiedades pasaron a mi nombre.
Todo estaba en alquiler, ya les había contado siempre me preparé para los malos tiempos, mi ropa era casi toda la marca a las que promocionaba, las que me regalaban prendas, o diferentes artículos que yo promocionaba en mis cuentas de tik Tok, i********: o YouTube de La academia, las marcas me vestían, no recordaba la última vez que compré unos tenis, los gastos de mi casa los cubría totalmente el estudio de danzas y viajaba tanto por mi trabajo, los gastos corrían a cargo de quien me contrataba.
Solo algún que otro conjunto de ropa interior que eran mi debilidad y de los cuales había obtenido una gran cantidad al hacer la coreografía de varios de los desfiles de Victoria Secret.
Algo de Dior, Gucci y Prada, mucho de Louis Vuitton puedo decir que eran mis unicos gastos ah y bastante de Victoria Beckham cuando estaba por Europa.
Nunca tuve números rojos, la verdad me sorprendió ver la suma de mis bienes.
Los primeros días en casa de Jaime, no podía hacer nada más que dormir pase 3 días solo levantándome para comer e ir al baño, el tercer día me desperté bailando.
Finalmente, la inspiración apareció.
En 10 días tenía que presentar una nueva coreografía para un video, ya había mandado las fotos de los bailarines para que eligieran la estética que esperaban del video.
Nunca me había pasado estar tan en blanco. Estuve a punto de llamar para apartarme del proyecto, el huracán había dejado la ciudad sin luz ni agua, las calles intransitables y eso me había dado un respiro.
Bueno, tampoco nunca había estado embarazada.
No me sentía mal solo me mareaba y tenía sueño todo el tiempo, ese día amanecí y el ritmo estaba ahí.
Había vuelto.
Pude visualizar, por completo una de las seis coreografías que acostumbraba a hacer para un video, sabía que solo había que pulirlo para adaptarlo a los bailarines pero ya estaba completa, mientras bailaba en la cama, salí por la puerta ventana, y vi a Rocco, mirándome con sus ojazos de chocolate con leche, estaba esperándome con su naricita pegada al vidrio, abrí la puerta de vidrio que por primera vez estaba sin la protección de huracán.
Pude ver que ya no había señales de los destrozos que el viento y el agua habían causado en el patio y la piscina.
Había menos vegetación pero todo había vuelto al más absoluto orden.
Jaime había limpiado los residuos que había traído el viento y todo estaba embolsado, no lo vi por ningún lado por lo que baile con Rocco hasta que me gusto lo que había armado.
Estaba como nueva , cuando me senté en el césped,el hermoso corrió a buscar la manguera como le había enseñado.
Entones lo sentí.
Lindo.
Jaime me estaba mirando apoyado en la encimera de la cocina con una taza en la mano, parecía recién bañado, se veía tan bueno como comer con la mano.
Señaló la taza de café, yo levanté los pulgares y corrí al baño cuando salí al igual que cada día tenía ropa preparada para usar sobre la cama.
Estaba jugando con fuego, me decía mi YO SERIA mientras se acomodaba los rizos tras las orejas y se sentaba muy derecha en una silla, con las manos en sus piernas.
Me vestí con un conjunto de ropa interior de seda en color blanco bordado, con pequeñas mostacillas perladas con un sutil toque dorado y unas de las remeras de él, fui a la cocina descalza.
El aroma a café me lleno de saliva la boca y gemí de placer acercándome a la mesa bailándole al café, para que no tuviera dudas que me encantaba.
En esta semana habíamos hablado mucho supo de casi todas mis relaciones, hasta de la última hablábamos de todo, podía hablar de todo… pero ese era el problema solo hablábamos.
Después de traerme a su casa me miraba como si me quisiera comer veía como su cuerpo reaccionaba, pero nada.
Hablábamos de todo… pero me parece que había sido desterrada a amigalandia, dónde el posible sexo no existía.
-Te sentís mejor-
Me dijo mientras me pasaba el café, rozando con sus dedos los míos
-Si. La verdad que sí, hacía mucho que no dormía así de bien, gracias voy a extrañar tu café .
Dije había conseguido un nuevo amigo algo fetichista, del que no debía de seguir abusando y había perdido lo que yo imaginaba que debía ser una excelente amante .
No lo podía culpar no cualquier hombre quiere hacerse cargo de una mujer que está esperando un bebé, ni yo casi no me quise hacer cargo de mí y de mi hijo.
Lo veía moverse reírse y me imaginaba todo lo que esa boca me hubiera podido hacer.
Había sido un excelente amigo al dejarme quedar durante el huracán, me había cuidado llevado al hospital conseguido todas las vitaminas que tenía que tomar y encima no iba a exigirle sexo eso estaría mal no? No en serio estaría mal?
- ¿Por qué? me dijo visiblemente asombrado Yo voy a seguir preparándote café todas las mañanas de tu vida.
Ahí de nuevo esas miradas lindoooo.Mi amigo , qué se le iba a hacer el que nace barrigón es añudo que lo fajen.
-Si, pero no cuando me despierte- Dije y lo mire a los ojos. El huracán ya pasó y yo ya tendría que haber vuelto a mi departamento.
El se apoyó contra la encimera trasera y me dijo
-Yo no quiero que te vayas. Todavía estoy esperando sentir tus dientes- Mientras caminaba pegándose a mi cuerpo.
-Pensé que lo habías pensado bien…no…digo…- Señalando mi vientre, no entendía que me estaba queriendo decir a lo mejor yo lo estaba mal interpretando por lo caliente que estaba.
Nunca intento ir más allá de miradas.
Entonces él me miró como si estuviera loca y empezó a enumerar con sus dedos
-Te encontré desmayada, estabas en shock por Manchita y además cada vez que me acomodaba a tu lado te dormías. Fui muy paciente no te ataque ni una sola vez mientras dormía ni una sola no toqué no hice nada bueno sí miré un poco no pero nada más.
A medida que hablaba la voz se le ponía más ronca, podía ver como su mirada se oscurecía, empecé a sentir como necesitaba mayor cantidad de oxígeno.
- Ni una vez-Siguió diciendo. remarcando el último dedo que había levantado
- Solo me permití mirarte caminar por mi casa, sabiendo lo que tenias bajo la ropa, no. No creo que te permita ir a tu departamento además ya vi tu cama es muy chica para los tres.
Me dijo mientras me ponía sobre la encimera y empezaba a acariciarme con las manos.
No sabia si estaba alucinando, abrí la boca confirmar lo que él me estaba diciendo no quería ilusionarme al pedo.
Entonces el aprovecho para besarme, no había nada de tranquilo o desinteresado en sus besos, sentí como las manos me acariciaron desde las rodillas hasta debajo de mis costillas sin dejar de besarme.
Registre que me saco su remera y abrió mis piernas pegando mi entrepierna contra su cuerpo. Entonces se alejo y yo gemí en protesta.
-Vas a comer, vas a comer rápido y lo mas que puedas porque no se cuando te deje volver a comer. –
Me dijo mientras me miraba con tanta hambre que trate de cerrar las piernas como reflejo, tratando de controlarme, pero él lo impidió con su cuerpo. Tomándome de las caderas me restregó contra su cuerpo.
-No bella, las piernas no las vas a cerrar por mucho pero mucho tiempo, y come rápido antes que me arrepienta. –
Después me nalgueo, mientras me dejaba en el piso.
Mi YO SERIA golpeo la mano con mi YO PERRA, la que me recordó que la palabra de seguridad seguía siendo JUGOSA