35 AÑOS ANTES….
ISABELLA 14 AÑOS
Había encontrado un rocódromo, cuando salimos a una de las muchas actividades que el grupo de quinceañeras iba a realizar, esa no era una actividad que estuviera en el paquete, pero convencí a una de las coordinadoras que me dejara hacer un par de escaladas.
Pagué y me dirigí a la de menor complejidad, esta es una instalación preparada específicamente para practicar la escalada era como volver a subir cerritos en Mendoza.
En algún momento tuve la intención de practicar montañismo como mi papá que ya había hecho 3 cumbres en el Aconcagua.
El rocódromo está equipado con presas y seguros de diferente forma y tamaño, fue adrenalina pura tanto que sin dudarlo fui a la siguiente estructura, cuando llegué a la cima, ni lo pensé y fui a la de mayor complejidad, una vez tuve todos los arneses empecé a escalar sabia que si tenia miedo o me cansaba solo tenia que pedir y me iban a bajar.
Esta vez la escalada fue mayor, mi entrenamiento como bailarina me había dado fortaleza en los miembros inferiores, pero aquí también necesitaba fuerza en las manos y brazos y no la tenía.
Estaba toda transpirada y las manos me temblaban, pero si alcanzaba la próxima saliente me podía ver arriba, no me permití tener miedo, y estiré la pierna para poder dirigirme hasta, el próximo tope y en el me afiancé con las piernas, pero las manos fueron otra cosa.
Pensé que me caía, pero a último momento logré el equilibrio.
Estaba tan concentrada en lo que estaba haciendo que no vi lo que pasaba abajo, la coordinadora había entrado en pánico y se dirigió al chico que tenía entre sus manos la cuerda de apoyo.
Y la tiro, el movimiento me tomó de sorpresa y trate de sostenerme como pude un nuevo tirón me hizo balancear y en mi desesperación enganche el pie en una saliente.
Las poleas me sacaron de la pared e impulsaron hacia abajo lo que ocasionó que mi tobillo sufriera una dolorosa torcedura.
Cuando finalmente llegue al suelo, estaba rodeada de muchas personas el personal que se ocupaba de la seguridad, estaba peleando acalorado con las coordinadoras.
Posdata sufrí un leve esguince.
Nunca me tuvieron que permitir que subir al rocódromo porque no había un mayor conmigo, los del rocódromo, tenían la filmación donde las coordinadoras habían ocasionado el accidente, una de las coordinadoras me dio un analgésico para el dolor que me noqueo por mi hipersensibilidad a las drogas, cosa que estaba aclarada en mi ficha médica y bueno todo se fue a la m….. quise decir hubo muchos problemas.
Por eso estaba en esta habitación, sola entre el susto de la agencia de viaje, el de mis padres, el del rocódromo y mi mal humor…
Estaba en el cuarto esperando para volver a mi casa, papá había amenazado en con demandarlos si no volvía a Argentina en 48 horas.
Entonces lo vi, trataba de escapar de los guardias del hotel tenia el pelo azul eléctrico y unos lentes de contacto que le hacían ver la parte blanca del ojo casi negra y la de color blanca y la pupila azul.
Le hice señas el me vio y vino hacia mi sin dudar, lo ayude, en realidad mi ayuda no fue nada desinteresada, le tire una naranja para que comiera y saltando en un pie, entre a la habitación guarde lo que considere necesario en la mochila y lo mire.
-Si querías pasar desapercibido, tendrías que haber usado una remera flúor.
_Bueno, bueno que tenemos acá… _ Empecé a frotarme las manos, mientras dejaba salir mi risa de maldad. -Pequeña mosquita – Quise poner voz de bruja de cuento. -Come, que vas a necesitar fuerzas, en 5 minutos empieza mi aventura y vos- Volví a reír- Vos vas a ser quien me llevé.
-Ya estoy lista, mi príncipe azul – Hice mi risa de locura total y me tire a sus brazos el me levanto como adivinando lo que iba a hacer, riendo igual de loco que yo y salimos.
Después de un rato caí en la cuenta de que el no hablaba castellano ni yo inglés. Aquí hubo un montón de risas de maldad.
Esa mañana recorrimos los parques temáticos entre señas, usamos todo tipo de máscaras, fuimos a comer, compramos recuerdos y muchas, pero muchas golosinas.
Mis papas me habían dado una tarjeta de crédito y empecé a pagar la primera, pero él parecía contrariado, me dijo que no y después solo el pago todo.
-What are you doing, I am not in charge of this exit, only I will pay
Me dijo, pero por supuesto no entendí nada.
Trate de hacer el gesto de darle plata, frotando mi pulgar con mi índice, metiendo mi mano al bolsillo imaginario de mi ropa.
El me miro, puso la mano izquierda con la palma hacia arriba y con la derecha barría lo que yo entendí fue la cantidad de plata que podía tirar.
Yo lo mire sin estar convencida de lo que me decía e intente decirle con mímica.
1 se había colado al parque.
2 ¿Por qué? Se había colado si tenía plata.
3 Puede que para él sea más barato pagar, pero seguía siendo caro.
4 No quería que se fuera por ser una aprovechada
5 No pude evitar volver a reír como loca, mientras le hacia seña de todo lo que pensaba comprar con su plata.
Entonces el me abrazo y me hizo girar hasta que los dos nos mareamos y terminamos sentados en medio de la gente que caminaba con todo tipo de orejas y mascaras.
Pluto en persona nos dio la mano y ayudo a levantarnos alguien me saco una foto y el pidió 2 copias, cuando me la dieron la abrace contra mi pecho, mientras trataba de dar saltitos.
Casi perdí el equilibrio y el me ayudo tomándome del brazo, para después abrazarme con esos abrazos de oso que me encantaba me diera mi papá.
Pero no se en que momento el abrazo cambio, yo solo levante la cabeza que tenia apoyada en su pecho.
No puedo decir que dijo pero se oyó PERFECTO
-You are like the sea, dancing around me.
- ¿Lo que? - Dije haciéndome la graciosa, entonces el acerco su cara hasta mi y frunció la nariz para después frotarla contra la mía.
- My girl tide.
Entonces me dio mi primer beso, fue el mejor primer beso del mundo. Fue perfecto, el sabor dulce de su boca que olía a menta y a algo más que después supe que era su sabor. PERFECTO
.
Me arrullo en sus brazos, fue….haaaa fue… PERFECTO.
Después de eso lo besos llovieron, cuando no era el quien me besaba, era yo en algún momento estábamos sentados en la banca de un parque desde donde se veía el mar, los besos se hicieron urgentes, calientes de alguna forma termine sentada contra su pecho con mis piernas abrazando su cadera.
Me besaba recorriendo una y otra vez mi cuello y hombros para volver a mi boca entonces su lengua empezó a hacer un movimiento rítmico entrando y saliendo de mi boca y mi cuerpo lo siguió mientras él tomó mis caderas presionando contra su cuerpo haciéndome sentir lo excitado que estaba .
El vaivén gano en velocidad el cada vez me abrazaba más fuerte contra la dureza de su cuerpo, sentía que algo me estaba creciendo en el centro mismo de mi sexo y en vez de avergonzarme me excitaba.
Entonces me deshice en sus brazos, el solo siguió besándome mientras me frotaba suavemente contra su pantalón, sentía que estaba empapada y que lo había mojado a él.
- My girl tide. - No dejaba de repetir eso lo gemía lo murmuraba lo deletreaba y yo me moría de amor cada vez que el abría la boca.
Trate de cubrirme la cara, no podía creer lo que había hecho, pero él no lo dejo.
- My girl tide.
Me beso mientras me repetía, - My girl tide -cómo preguntando yo no sé qué, pero fuera lo que fuera dije que si con la cabeza.
Me volvió a besar y me alzó en sus brazos yo deje mi cabeza en su hombro y el me beso una y mil veces, en el trayecto desde el parque hasta su casa.
No podría decir cuanto tardamos en llegar solo se que casi volví a tener un orgasmo en el taxi. Cuando me baje en sus brazos casi me llevaba corriendo entre risas, cuando me dejo en su cama la risa se congelo en mi garganta.
- My girl tide.
- My girl tide.
- My girl tide.
Lo repetía casi hipnotizando hasta mi respiración, lo vi sacarse la remera negra, tenía una espalda ancha y una cintura angosta, que la ropa negra y suelta no dejaba, se notara, los abdominales muy marcados, el vientre plano. PERFECTO
Cuando empezó a desprender el jean n***o, dejo ver bóxer igual de n***o que en elástico decía Calvin Klein que parecía casi no poder contener la excitación de mi chico.
El cabello azul lacio le caía en la frente, y recordé lo que sentí enredando mis manos en él, cuando me dio mi primer orgasmo, los ojos parecían que me querían atravesar.
Me di cuenta que me había estado desvistiendo cuando sentí caer el enterito corto dejándome delante de el en un conjunto blanco con ovejitas en relieve.
Dios que vergüenza me senté apretando los puños al lado de mis piernas, el se ve tan lindo, masculino y yo… soy re flaquita y encima tengo ropa interior de nena.
De alguna manera el debió darse cuenta, porque se arrodillo delante mío y empezó a besarme, al principio dulce pero después fue intenso, me daba pequeños mordiscos y yo no pude contener la cantidad de gemidos que se escaparon de mi boca.
Se acostó sobre mí, dejándome con los pies tocando la alfombra y sin dejar de besarme, enredo sus dedos en los míos estirando mis brazos sobre mi cabeza.
Solo se separaba de mi para permitirnos respirar y después seguía, entonces acomodo mis brazos en cruz y solo dijo.
- My girl tide.
Yo no me moví.