Marcus White Mariana no probó bocado en la noche, la mayoría de la noche se mantuvo en vela, asumo que conciliaba el sueño o aparentaba estar dormida era cuento yo salía de la habitación, en efecto mi departamento es bastante amplio pero como nunca me he planteado la idea de vivir con alguien o de tener pareja, sólo tiene un dormitorio y que yo me ofrecí a cuidar de ella no podía permitir que durmiera en la sala, puede que yo sea un imbécil que no se relaciona con nadie pero mi difunta madre me enseño que a una mujer se la respeta... - No vas a desayunar - digo cuando la veo sentarse en frente de mi sin un plato de comida - ¿Sólo hiciste desayuno para mí? - pregunto y ella asiente - Tienes que comer algo. - Lo sé, pero no me apetece ingerir algo ahora - comenta desviando la mirada. -

