Desilusión Riku se dejó caer en el tatami del dojo cerrando los ojos con fuerza. Las palabras cargadas de odio de Aoto resonaban en su cabeza. Creía que lo conocía lo suficiente, pero estaba totalmente equivocado. Estaba totalmente ciego. El frío de sus palabras, el asco y el odio a los esper era audible, pero muchas de las imágenes y recuerdos que tenía con su guía y su relación parecían haber sido despojados de la niebla que los cubrían. Detalles que no había visto o que no deseaba ver fueron apareciendo frente a sus ojos y lo hicieron estremecer. Las nauseas se agolparon en la boca del estómago y comenzó a tener arcadas que convulsionaron su cuerpo. - Respira... - le dijo Zack sujetando su cabello en caso de que vomitara, pero sus arcadas se convirtieron en sollozos, llanto desconso

