Eliphas y Draco cayeron sobre el césped agotados, había sido demasiado por un día además de que habían terminado con unos pocos rasguños cuando escaparon. Su padre y tío ya se habían curado gracias a su magia, así que estaba como si nada hubiera pasado, la única evidencia que quedaba de sus torturas eran sus ropas, las cuales estaban algo rasgadas y en malas condiciones. Draco se acercó a sus hijos arrodillándose frente a ellos. - Gracias chicos - les dijo su padre con una hermosa sonrisa en su rostro Los gemelos esbozaron unas sonrisas para después caer inconscientes. Draco rió divertido cargando entre sus brazos a Eliphas mientras que Seth cargó a Draco. - Están exhaustos - dijo Draco con ternura - Se merecen este descanso, ahora supongo que iremos al gremio ¿no es a

