CAPÍTULO TREINTA Y UNO Chris y Malcolm estaban cara a cara en el callejón de fuera del Lion Inn. El cielo estaba empezando a oscurecer. A su alrededor estaban el resto de los chicos Obsidianos. El ambiente era electrizante, la tensión entre Malcolm y Chris palpable. Chris sabía que solo tenía un tiro en esto. Si Malcolm le vencía de nuevo delante de todos, nunca se ganaría su respeto y tomaría su posición como líder. Pero también era consciente de que los poderes que habían llegado a él hasta ahora estaban en sus comienzos. Realmente, no tenía ni idea de cómo controlarlos, o incluso de lo que hacían. Aparte de derretir cosas y de poder moverse más rápido, no tenía ni idea de qué poderes el universo había decidido infundirle. Malcolm ya había presumido de su especialidad atómica, que se s

