Me di la vuelta para ver a James. A diferencia de mi, el estaba formal.
— Solo vine por mi amiga - me encogi de hombros.
— ¿Sabes que si no hubieras venido lo mismo la ayudaría? - lo miré.
— Genial, entonces puedo irme - iba a caminar pero el puso una mano en frente haciéndome detener.
— Quedate ¿si? ya estas aqui, hice preparar una rica cena - señaló la mesa.
— Esta bien - suspire.
Ambos nos sentamos y hubo un pequeño silencio, demasiado incómodo para mi.
— Sabes que no hace falta traer el pasado ¿verdad? - hablé rompiendo el silencio. El me miró.
— Se que me odias y no quiero que lo hagas - iba a hablar pero el continuó - y aunque me digas que no lo haces, se que es así.
— No es odio lo que siento por ti James- negué con mi cabeza - es rencor por todo lo que tuve que pasar después.
— Cometí un error - dijo con voz ronca.
— Creo que ambos lo hicimos - hice una mueca.
— ¿Que error cometiste tu? - el levantó una ceja.
— Quizás confiar en ti fue un error - bebí un poco de agua - de repente viene la chica que fue tu primer amor - me acomodé en el asiento - la ves después de tanto tiempo y te das cuenta que a pesar de haberte tirado miles de chicas, ella sigue causando muchas cosas en ti.
— No fue asi - dijo el haciendo que lo mirara seria.
— Si no fue por eso ¿entonces que? - el suspiró con pesadez.
— Te extrañaba, me sentía solo y ella estaba todo el tiempo detrás de mi. Cuando lo hicimos estaba ebrio.
Me reí sin humor.
— Si me extrañabas me hubieras enviado un mensaje de texto - rode los ojos.
— Lo hacia - dijo el - te llamaba y solo duraban dos minutos porque me decias que debias estudiar.
— ¿Me estas culpando de todo lo que pasó? - negué con la cabeza - se supone que debías entenderme, era un exámen que definiría una parte de mi futuro.
— No te estoy hechando la culpa, se muy bien que fue mia - el tronó sus dedos - simplemente estoy diciendo que cuando pasó, estaba ebrio, no estaba consciente.
Me encogi de hombros y esquive su mirada.
— Aunque no parezca, me he puesto ebria en muchas ocasiones. Jamás amanecí desnuda con otro tipo. Supongo que por eso no es excusa para mi.
— Bueno, no todas las personas reaccionan al alcohol de la misma forma. Algunos como tu suelen reirse sin razón, otros sienten ganas de pelear, y luego - lo interrumpí.
— Y luego estan los idiotas que se revuelcan con la primera zorra que se les cruza en el camino. Que lindo - dije con ironía.
James mordió su labio inferior y se recargó sobre el espaldar de la silla.
— Tienes razón, fui un idiota. No me merezco tu perdón.
Ambos nos quedamos en silencio. La misma señora que me atendió en la puerta, trajo la comida y nos sirvió.
— Espero que les guste - ella sonrió y salió dejándonos solos.
— No te preocupes James - el me miró - te disculpo, porque ya es pasado.
— Eso lo dices, pero por dentro de ti me sigues odiando.
— ¿Que gano odiandote Basch? - me atreví a mirarlo a los ojos, este relamio sus labios y se encogió de hombros.
— Te he odiado durante los dos ultimos años, no solo por el hecho de que me hayas sido infiel - aclaré mi garganta - si no también porque destruiste mi confianza y porque no estuviste cuando mas te necesité. Pero ya no, todo pasó.
— Siendo asi, entonces me alegra - sonrió.
— No significa que vaya a volver contigo ¿sabes?
— Después del daño que te hice no pensaba buscarte.
Por alguna razón eso hizo que mi corazón se encogiera.
— ¿Entonces amigos? - extendi mi mano esperando que el la sujetará. Negó con su cabeza mientras una sonrisa tiraba de sus labios.
— Amigos - confirmó a la vez que me sujetaba la mano.
James
Tuve que mentir, pero todo era parte de una pequeña estrategia.
Tenía que recuperar su confianza de nuevo, y sabía que lo iba a lograr.
¿Amigos? ¿como alguien podía ser amigo de una persona que ama, que hubo una historia detrás?
Observé como ella comenzaba a comer e hice lo mismo.
— No te quedes callada - me limpié la boca con una servilleta - cuentame como fue vivir con tu padre.
— Fue genial, el es la persona mas buena del mundo - sacó su movil - es el - me mostró la foto de un hombre. Ambos salían abrazados.
— Es bueno que finalmente hayas podido convivir con tu padre - Sonreí.
— Si, lamento que a ti no te haya pasado. Estoy segura de que tu padre a pesar de todo te quería.
— Si me quería no se hubiera dejado influenciar por su mujer - tragué duramente.
— Pero aún asi pensó en ti y te dejó esta empresa. - ella se encogió de hombros.
— Por muy cursi que esto suene, nada de lo material se compara con el cariño.
— Lo se - ella suspiró.
— En fin - me acomodé en mi lugar - sigue contándome sobre tu nueva vida.
— Bueno, he conocido a la mujer de mi padre con la cual me llevé muy bien desde el principio - asentí - y mi hermano Ben, solo pensar en el ya lo extraño.
— De verdad me siento muy feliz por ti - asentí - ¿quieres vino?
Caminé hacia un enorme estante mientras miraba cual iba a elegir.
— No gracias, prefiero mantenerme sobria - Sonrió de lado mientras bebia un vaso de agua.
— ¿A que le temes Jhonson? - finalmente me decidí por uno y caminé nuevamente hacia la silla.
— A nada, simplemente no quiero beber - se encogió de hombros.
— Bueno sígueme contando, ¿que tal Harvard?. ¿Cuantos amigos hiciste?.
Me senté frente a ella nuevamente.
— Harvard es muy distinto a lo que solía ser el instituto.
— No es de sorprenderse - sonreí.
— Es muy pesado estudiar allí, tienes clases una tras de otra, tres libros enormes para un solo exámen - ella suspiró.
— Me imagino - bebi un sorbo del vino - ¿que hay de tus amigos?
— Ya conoces a Fanny, aparte de ella conocí a otro chico. Se llama Jacob.
— Jacob - repetí - ¿es el reemplazo de Nate?
— No, el es un buen amigo ¿sabes? pero lo que pasó la ultima vez me dejó pensando en como seguirá nuestra amistad. - hizo una mueca.
— ¿Que pasó? - frunci el ceño.
— Me dijo que le gustaba y luego me besó.
Sentí como la sangre comenzaba a hervir.
Ese idiota no se quedará con mi chica.