Todo estaba saliendo de maravilla, los familiares llegaban y cada estudiante estaba tan feliz. Cuando vi a mis padre me alegre tanto, tenía mucho tiempo sin verlos, abrace a mi mamá con tanta fuerza que casi la asfixio. Mi padre estaba un poco más serio, al igual que mis hermanos, eso me extraño, pero no tuve tiempo de preguntar. - estoy tan feliz de verte- me dijo mi madre- estas preciosa mi niña- tomo mi barbilla y sonrió- iré a saludar a tu tía. - te ves muy linda- me dijo mi padre- estas decoraciones y la organización está muy bien establecida. - me alegra que te guste, ese era la razón por la que me esforcé tanto. Mi padre no me miraba, y estaba segura que tampoco me prestaba atención, no dejaba de mirar a mi madre, cosa que era fuera de lo común. - querida ¿te importa

